El Pez y el arrecife
Esta es la historia de un pecesito, su nombre no lo recuerdo, pero vivia en algun mar calido, al menos eso queria el, nadaba y nadaba todos los dias para conseguir la comida de cada dia, esquivaba algunas barracudas y algunos molestos erizos que lo provocaban por tener unas largas aletas. El no sabia como, pero su meta en la vida era conocer algun arrecife calido y rico como el que alguna ves su amigo que se llamaba no se como, le conto que existia. nadie en realidad sabia como llegar y si tal ves existia. pero el sabia en su interior que debia llegar a el. asi como les conte el pecesin este que no recuerdo como se llama, dedicaba los dias de su vida a esquivar los anzuelos, las redes y los tiburones para encontrar este raro arrecife, de aguas cristalinas y ricas algas y plancton.Asi el pecesito nado y nado, y sin saber como llego a un arrecife bajo, la arena era tan blanca y tan suave, que penso en quedarse algunos dias para descansar. Cuando un dia al despertar, arropado por un alga marina, se encontro con una linda estrella de mar. La estrella de mar lo miro, alzo sus largas pestañas (yo tampoco sabia, pero las estrellas de mar tienen pestañas, o al menos creo) y le dijo - hola pecesito, a donde vas? que largas aletas tienes! . El pecesin fruncio el ceño y la dijo - estoy buscando un arrecife en donde pueda vivir, uno muy especial, y tu? - La estrella de mar (que no estoy seguro si era estrella o si era una tortuguita) le devolvio la mirada, y le dijo - yo estoy de paso, estoy siguiendo la corriente y quiero recorrer el mundo para enseñar luego a otras tortuguitas como hacerlo (claro, era una tortuga, no se porque saque lo de la estrella). El pez se quedo impresionado, no solo el andaba de aqui para alla, si no que tal ves podria hacerlo con alguien mas.
El resto del dia recorrieron los bajos, comieron juntos y observaron la puesta del sol desde la superficie del mar (claro que el pez tenia que contener la respiracion) pero viniendo de mundos tan distintos, se sintieron unidos por una meta comun. Hasta que el dia termino y fue hora de continuar el viaje, la tortuguita tenia que seguir la corriente y el pez tenia una buena pista hacia el norte. Asi que vino la despedida. La tortuguita y el pez se tenian que despedir, no de buena gana, porque habian pasado un lindo dia, de esos que no se dan con cada marea.
Y asi la vida el mar siguio, la corriente iba y venia, los barcos pesqueros tambien y el mitico arrecife no aparecia, no es que no existiera ninguno, pero el pececin tenia en mente algo muy muy especial. La verdad es que el pobre no dejaba de pensar en la tortuguita, en todo los lugares lindos que habia visto y que hubiera sido genial de visitar con ella. Asi los dias pasaron (no se bien cuantos) hasta que uno de esos dias, en los que no sabes si son las 11 o las 4, o que no tienes idea de porque son tan largos, una fresca brisa marina vino del este (o fue del oeste?) y trajo consigo a cierta tortuguita conocida de nosotros, que miro a nuestro aleton amigo y sonrio, con esa sonrisa que hacen las lindas tortugas y nos hacen querer comerlas (en sentido figurado). Asi, sin avisar, se lanzo hacia nuestro despistado amigo mientras trataba de abrir una almeja, con esas largas pero debiluchas aletas. Cuando de pronto sintio que algo le estrujaba, solo para darse cuenta que nuestra amiga tortuga lo tenia abrazado, grande fue su sorpresa, porque justo venia de una bella colina donde las medusas hacian maromas y formaban extrañas figuras. El emocionado amigo estaba tan feliz de ver a la tortuguita que la lengua empezo a trabarse y apenas alcanzo a tartamudear un "HOLA". Esta ves la corriente que esperaba la tortuguita tardo un poco mas en alcanzar la colina y los dos tuvieron mas tiempo para estar juntos. Es raro en realidad, un pez larguirucho y una tortuguita, juntos? nadie los tomo en serio, pero para ellos, cada momento y cada lugar juntos se volvio una necesidad.
Asi, el tiempo paso, las corrientes nos llevaron a distintos lugares, muchos padres, muchos muy tetricos, pero estar juntos la tortuga y el pez juntos los hacian mejores.
Es nuestro deber el encontrar ese lugar ideal, ese momento en el que buscar la corriente y el arrecife ideal.
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